El Centro Geriátrico María Auxiliadora es un lugar realmente gafado. Desde su puesta en funcionamiento no han sabido dar con una gestión acorde al perfil de los usuarios que en él se atienden. Y no lo han logrado porque, o bien el Ayuntamiento no se ha esmerado como debía supervisando correctamente unos servicios básicos como la alimentación, la limpieza o la asistencia médica, o bien a aquellos a los que se les encomendaron tales tareas perdieron la vista de un ojo y parte de la del otro para cobrar del Ayuntamiento del pasamano. Ahora su supervisión depende de la concejala Tamara del Pino, y claro, como era de suponer y dada su dilatada experiencia en estos menesteres, la situación general del atendimiento en el centro ha empeorado.
Lejos han quedado los dias en que Nina o Mila se encargaban de mantener el desorden dentro de un orden...ahora es peor aún. Cada vez menos personal y el poco que hay campa a sus anchas haciendo y deshaciendo a su antojo, desde la cocina hasta los almacenes.
Alarma me ha causado el hecho de que los mayores de nuestro pueblo no coman nada fresco en sus menús y que todo alimento que ingieren, al parecer el 95% de las veces en forma de papilla, es congelado. No han repareado aún el frigorífico y se han limitado a comprar arcones congeladores. Es decir, que un enfermo mayor, crónico y encamado ingiere productos al parecer únicamente congelados y en formas de puré, ¡que así se aprovecha todo mejor!.
NO hay derecho a que traten así a nuestros mayores! Las familias también aportan dinero las pagas de la Seguridad Social , y de las jubilaciones que reciben cada uno de ellos, que por muy bajas que sean cubren un mínimo de alimentación , más la subvención que cada año llega del Gobierno de Canarias.
Miren ustedes, señores responsables, la persona mayor sólo necesita tres cosas: limpieza, buena alimentación y atención sanitaria , y una sonrisa de ternura. Y ustedes no les dan nada de eso!
Hay familiares pensando ya en acudir a instancias del Gobierno de Canarias para que el Centro sea controlado desde allí y eso no sería bueno para nadie del Ayuntamiento, ya que se sumaría al PGO,que también le fue arrebatado, pero para los mayores sería como tocarles la Lotería.
